Expertos alertan del cortoplacismo y falta de acceso a financiación y tecnología para impulsar las energías limpias

MADRID, 19 (EUROPA PRESS)

Expertos alertan de que prevalece el cortoplacismo en muchos países del mundo por lo que la mayoría de ellos “se queda atrás” debido a la falta de acceso al financiamiento y tecnología, lo que supone “perder una oportunidad para construir economías y sociedades resilientes con energía renovable, fiable, asequible y limpia”.

Esta es una de las conclusiones del informe de la Red Política de Energía Renovable para el Siglo XXI, (REN21, por sus siglas en inglés) en el que se denuncia que esta situación “está comprometiendo los esfuerzos para lograr seguridad y estabilidad energética global, así como impulsar el desarrollo sostenible, el bienestar común y el acceso a energía de millones de personas”.

Según el ‘Informe Global del Estado de las Energías Renovables de 2023 (GSR, por sus siglas en ingles)’ elaborado por REN21, en cualquier caso, los gobiernos han reconocido el papel “fundamental” que desempeña la energía renovable para el impulso de la economía, la creación de empleo, la inclusión y la independencia enegética. El informe consta de dos módulos: ‘Energía renovable para la creación de valor económico y social (ESVC)’ y ‘Panorama global (GO)’, ambos publicados este miércoles.

Así, el módulo titulado ‘Energías renovables para la creación de valor económico y social’ (ESVC, por sus siglas en inglés) demuestra los múltiples beneficios que genera el despliegue de fuentes de energía
renovable como la reducción de la contaminación y los costes sanitarios, la protección del medio ambiente, el fomento de la igualdad de género, la creación de empleo y de valor económico local, la mejora en el suministro y la seguridad energética y el acceso a la energía en comunidades con escasez energética, movilizando fuentes de actividad económica.*

Por su parte, el ‘Panorama global’ (GO por sus siglas en inglés) reúne los diversos módulos e ilustra el estado de las energías renovables en el contexto de un sistema energético aún dominado por los combustibles fósiles y con retos globales como el cambio climático, los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y el cambiante panorama geopolítico.

Según sus impulsores, la pandemia mundial de COVID-19, la emergencia climática, la invasión de Ucrania por parte de la Federación Rusa y la consiguiente crisis energética, ha impulsado a varios gobiernos a buscar la independencia de las importaciones de petróleo y gas y a adoptar metas políticas e inversiones con el fin de ampliar el despliegue de las energías renovables y promover actividades económicas locales en torno a estas.

En este sentido, han detallado que dichas medidas políticas están creando “notables” perspectivas de crecimiento económico y empleo en el sector energético en los próximos años. Así, el informe del ‘Estado Global de las Energías Renovables’, estima que la transición energética producirá una ganancia neta global de empleo, con más puestos de trabajo creados por el aumento de la capacidad de las energías renovables que los que se pierden con la eliminación progresiva de los combustibles fósiles.

“A pesar de que la industria de las energías renovables es incipiente en Nigeria, ya se han creado 50.000 puestos de trabajo en el sector, que se espera sigan creciendo rápidamente hasta alcanzar los niveles de la enraizada industria del petróleo y el gas del país a finales de año”, ha señalado la directora ejecutiva de Power For All, Kristina Skierka.

Asimismo, ha añadido que esta situación demuestra “el gran potencial de las energías renovables para dinamizar la economía y mejorar la calidad de vida de la población”. “Invertir en energías renovables en los países en desarrollo puede resultar en múltiples beneficios que superan con creces el coste de la inversión, como una mejor asistencia sanitaria, acceso al desarrollo y a la energía y, en última instancia, beneficios económicos y estabilidad global”, ha afirmado

MÁS DE 12,7 MILLONES DE EMPLEO

Según REN21, el cambio a una economía basada en energía renovable no solo reduce las emisiones y hace frente al cambio climático, sino que ha creado más de 12,7 millones de puestos de trabajo en todo el mundo, por lo que genera valor social gracias a la reducción del coste de la energía; la mejora de la salud pública; el aumento de la inclusión y el fortalecimiento de la seguridad y el acceso energético.

“Este ciclo económico y social vigorizados aumentará cuanto más rápido desplieguen los gobiernos las energías renovables”, ha señalado la organización.

En Nigeria, el ‘Programa Solar Power Naija’ pretende apoyar la creación de 250.000 puestos de trabajo y beneficiar hasta 25 millones de personas mediante la instalación de cinco millones de sistemas solares domésticos y mini-redes. Mientras, en Estados Unidos, se espera que la Ley de Reducción de la Inflación (IRA) de 2022 cree cerca de 5 millones de empleos en energías limpias.

En la Unión Europea, se calcula que el empleo en la industria solar creció en un 30% en 2022, lo que añade unos 600.000 puestos de trabajo. Además, cumplir los objetivos del plan ‘REPowerEU’ requerirá la generación de 3,5 millones de puestos de trabajo entre 2022 y 2030. Por su parte, China, según la organización, continúa a la cabeza en el ámbito de la fabricación local y la creación de valor, ya que prodeuce el 80% de toda la energía solar.

Además de las políticas de apoyo al despliegue de las energías renovables, algunos países han proporcionado créditos fiscales e incentivos para la fabricación local de tecnologías para la energía renovable, prohibiendo la exportación de metales en bruto sin procesar, necesarios para fabricar energías renovables, a fin de fomentar las industrias locales, exigiendo contenido local o limitando las importaciones de determinados productos intermedios.

En este sentido, India, que espera crear más de 3,4 millones de puestos de trabajo en los sectores de energía eólica y energía solar conectada a la red para 2030, ha impuesto un derecho de aduana básico a las importaciones de células y módulos fotovoltaicos solares y está invirtiendo 3.000 millones de dólares en un paquete de incentivos para fabricar paneles solares de alta eficiencia en el país.

Según REN21, para acompañar la transición energética, los gobiernos están capacitando a los trabajadores de la industria, por ello, se calcula que 22 millones de trabajadores de la industria del petróleo y el gas (el 70% de todos los empleos) coinciden con las calificaciones necesarias para los empleos en el sector de la energía baja en emisiones de carbono.

Por otro lado, ha indicado que las energías renovables también están impulsando una mayor inclusión a medida que los gobiernos desarrollan objetivos y programas de formación para integrar a más mujeres y pueblos indígenas como trabajadores en el sector de las energías renovables.

113 PAÍSES CARECEN DE ACCESO A LA ELECTRICIDAD

Según REN21, un total de 113 países carecen de acceso universal a la electricidad y solo 54 de ellos cuentan con objetivos para aumentar este acceso. Mientras, sólo 39 de los 128 países que carecen de acceso universal a condiciones de cocina limpias tienen objetivos. En este sentido, debido al cortoplacismo, inflación y altos costes de la energía, se previó que el número de personas sin acceso a la electricidad 20 millones hasta alcanzar los 774 millones, principalmente en África subsahariana.

“Resulta desconcertante que en 2023 siga aumentando el número de personas sin acceso a la electricidad. Si algo demuestra la insensatez de depender de los combustibles fósiles para resolver nuestras necesidades energéticas, son estas cifras”, ha señalado el fundador y director de Power Shift Africa, Mohamed Adow.